Luego de saber que serán padres, Theo y Anya tratan de llevar su vida de lo más tranquila, sin embargo, una mañana cualquiera, en todos los puestos de revistas y medios digitales, la noticia de aquel el corazón del duque Howard había sido conquistado salía a relucir.
Aquella publicación estaba por doquiera, no solo el corazón del duque había sido conquistado, la noticia cubría una relación desde el mismo día en que todo había comenzado.
Pues existían fotografías de la cena de Navidad, fotografías de Anya, fotografías de ellos dos caminando por Central Park y lo más impactante, fotografías de ellos dos saliendo del hospital.
Theo, cuando vio todo, entró en cólera, todo el mundo sabía que su vida privada era eso, privada.
En Nueva York, para nadie era secreto que el gran duque Howard era de los más hermíticos en su vida privada. Además de nunca tener temas que provocaran cotilleos, todo el mundo sabía que quien se metiera con ellos, sería demandado.
Aquella revista que publicó la nota lo