El teléfono impactó contra la pared.
El sonido seco quedó suspendido en el aire.
Xander se quedó inmóvil un segundo.
Respirando demasiado rápido.
Luego subió las escaleras sin medir el paso.
La puerta de la habitación se abrió de golpe.
El diario seguía en su mano.
Lo miró, como si fuera el origen de todo.
Y lo arrojó.
El golpe contra la pared fue violento.
El cuero se abrió apenas al impactar.
Las páginas se desparramaron en el suelo.
Xander se pasó una mano por el rostro fuerte.
Como si quisi