El viaje a Génova fue un descenso emocional para Valentina. La ciudad portuaria, una vez un punto vital para la logística de la Costa Norte en el pasado, ahora se sentía cargada de un presagio oscuro. Viajaron en un tren de lujo, con la seguridad de la Bratva Italiana vigilando cada vagón.
Dimitri (alias Gabriel Volkov) se mostró silencioso y distante. Observaba el paisaje de la Costa Norte con una frialdad que Valentina reconoció como una furia contenida.
—Usted odia esta costa —afirmó Valenti