Isabella
Estaba contra la pared. Me dolían los hombros y tenía las muñecas marcadas. Cerraba los ojos y podía seguir escuchando ese portazo. Me iba a perseguir toda la vida, por idiota.
Pensé que me iba a encontrar con Jhonny. El chico dulce que me escribía todas las noches, el que parecía entenderme. El que me decía que era diferente, especial, que me merecía algo mejor que estar encerrada como una princesa en una torre. Qué estúpida fui. Me creí cada palabra, cada promesa. Me creí que alguien