Thomas se apartó y se limpió; luego puso el aire acondicionado al mínimo. Todavía desprendía calor y la piel le brillaba de sudor tras aquel encuentro salvaje.
—Voy a bañarme primero... estoy ardiendo —masculló Drago mientras se hacía a un lado, con el cuerpo exhausto. Después de varias rondas intensas con las dos mujeres ese día, estaba agotado pero satisfecho.
—Creo que me muero —susurró Melanie entre jadeos. Estaba rendida tras aguantar a los dos al mismo tiempo. No tenía fuerzas ni para move