Capítulo 24
Melanie seguía dudando; se le cortó la respiración al verles esas vergas descomunales. No estaba segura de poder recibir a los dos al mismo tiempo.

Thomas sacó el lubricante del bolso para facilitar las cosas. Le indicó a Drago que se acostara boca arriba y acomodó a Melanie encima de él, en cuatro, para que empezara recibiéndolo en la boca.

Se lo metió centímetro a centímetro hasta llenarse la boca. El sabor almizclado le despertó un deseo primitivo y la hundió todavía más en aquella fiebre.

—D
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