Aníbal
Habían pasado meses desde la última vez que la vi.
Casi sesenta días desde aquella mañana en la que ella me miró desde la cama, con el alma hecha pedazos.
El jefe nos pasaba el informe semanal de su estado... Y yo confié en qué estaba bien.
"Porque si está lejos de él, ella no sufría más... ¿no?"
Así que seguí con mi plan de descubrir a Pierre.
Me metí en su rutina. Gané la confianza de Ricardo lo suficiente como para moverme entre los pasillos con mayor libertad.
Vi documentos, escuc