La noticia de la prueba de ADN se extendió por la oficina de Montesinos Corp como un reguero de pólvora. No había sido un anuncio oficial, pero los rumores viajaban más rápido que los correos electrónicos, y en cuestión de horas, todos sabían que Ignacio tenía un hijo. Sofía escuchó los cuchicheos desde su escritorio, con los dedos quietos sobre el teclado y una expresión que no delataba sus pensamientos. No se unió a las conversaciones, no confirmó ni desmintió. Solo esperó a que el murmullo s