JULIA RODRÍGUEZ
—¿Sharon? —pregunté con un nudo en la garganta sin querer voltear hacia él. Ni siquiera sabía por qué preguntaba si ya sabía la respuesta.
—Sí, bueno, ahora es socia mayoritaria. La familia Grayson le dio gran parte de las acciones como regalo de boda y lleva años siendo parte del concejo —contestó con los dientes apretados.
Saber que Matthew había seguido sin mí me rompió el corazón, fue como si la herida nunca se hubiera cerrado y aún sangrara.
—Carl… ¿qué haces aquí, a tant