JULIA RODRÍGUEZ
—¿Julia? —insistió Matt acercándose con cautela. Curioso por mi silencio, y al mismo tiempo preocupado. Se sentó a mi lado y su mano se deslizó lentamente por mi mejilla, haciendo que por fin volteara hacia él—. ¿Estás bien?
Asentí antes de soltar todo el aire de mis pulmones.
—Lo siento, es que no tengo mucha hambre —respondí y en ese momento su mano se posó en mi vientre, lo cubría en su totalidad con su palma mientras besaba mi cabello.
No me dijo nada sobre el bebé, no lo