JULIA RODRÍGUEZ
Abrí los ojos lentamente, el sol se colaba entre las cortinas, despertándome con una calma que se me hacía extraña. Me senté sobre la cama y me encontré con el lado de Matthew vacío. No sabía si se levantaba antes para darme privacidad y no hacerme sentir presionada. Los primeros días lo agradecí, entre menos momentos a solas con él, era más fácil tolerar estos días que precedían a la inminente separación, pero ahora solo sentía un vacío.
Saqué los pies de la cama y me quedé po