JULIA RODRÍGUEZ
—¿Estás lista? —preguntó Alex triunfante mientras yo rodaba los ojos.
Dejó el vaso clavado en la tierra y prendió una de las gotitas antes de arrojarla dentro. Me tomó del brazo y nos alejamos lo más rápido cuando empezaron a tronar. El calor que se generó dentro del vaso y el frío de la tierra húmeda, así como la presión hizo que no solo se escucharan esas mini explosiones con más fuerza, sino que el vaso crujiera al romperse.
Entonces, tal y como Alex predijo, tanto Emilio c