Mundo ficciónIniciar sesiónMATTHEW GRAYSON
—¡Me alegra ver que ahora tu mano derecha es ese maldito mexicano! —exclamó Carl, quien parecía salir de entre las llamas, con los ojos llenos de ira contenida. ¡Ya sabía yo que había sido él!
—Algo me dice que estamos en un complejo triángulo amoroso —susurró Santiago—, pero no importa,







