JULIA RODRÍGUEZ
—¿Quién soy yo para hablarle de familias poliamorosas? ¿En verdad consideras que es buena idea? —preguntó bajando más la voz, poniendo esos ojos de loco y apretando los dientes.
—No somos una familia poliamorosa —susurré molesta, dándole un manotazo.
—¡Wey! ¡No mames! —exclamó frustrado—. Tú eres su mamá, yo soy su papá, Matt es su papá… ¿y Lily? ¿Otra mamá? ¡Pobre niño! Es demasiado joven para entender de la vida.
De pronto Mateo abrazó a Alex con emoción, rodeando su cintura y tomándola por sorpresa.
—¡Ahora tengo dos mamás y dos papás! —exclamó emocionado, logrando que Alex se ruborizara. Entonces Lily también apareció, viendo el espectáculo a distancia con una gran sonrisa—. ¡Lily! ¡Mira! ¡Tengo dos mamás!
—¡Qué genial! —exclamó divertida con el caos—. Mi mamá hizo algo parecido, para que mis hermanos y yo no nos peleáramos, nos dio un papá a cada uno. ¡Qué considerada, no?!
Tanto Santiago como yo la vimos fijamente, dudando de si consideraba que eso era norma