JULIA RODRÍGUEZ
—No lo sé… supongo que tienes razón. Rafael no se merecía todas las oportunidades que le dio Alondra, y tú no le quieres dar ni una sola a Matthew, aunque no sea tan malo como Rafael —contestó Liliana sin voltearme a ver, como si supiera lo que provocaría en mí con sus palabras.
Me quedé en silencio, intentando decidir si sería prudente discutir con ella, pero preferí entrar a la casa para regresarle su teléfono a Matt, y dar el tema por terminado. El eco de mis pasos resonaba.