ALONDRA MONTERO
Vi la que alguna vez fue mi casa por la ventana del auto. Mi chofer me abrió la puerta y me ofreció su mano para salir. Por un momento regresé en el tiempo, cuando Rafael me trajo por primera vez a este lugar, cuando prometió que sería nuestro hogar, que la había comprado pensando en mí, en mis sueños por tener una casa enorme con amplios jardines donde tener muchos niños jugando. Quería una familia grande y así hubiera sido si no me hubiera decepcionado del hombre con el que de