ALONDRA MONTERO
—Viste como lo veía a él, pero… ¿te diste cuenta de cómo me veía él a mí? —pregunté con frustración y una sonrisa rota—. Eso quería, lo único que no me diste. Amor verdadero, ese no miente, no es desleal, no huye. Veía a Manuel como si fuera mi universo entero, porque yo era el suyo.
»¿Aún no te das cuenta, Rafael? ¿Ni siquiera en tus últimos momentos? —Acaricié sus cabellos con dulzura mientras él dejaba caer la cabeza sobre su almohada y paladeaba su dolor—. Yo me enamoré de