JULIA RODRÍGUEZ
—Ganaste —dijo Matt con las manos dentro de sus bolsillos y viendo el horizonte, entre los árboles frutales y los arbustos. El cielo se estaba tiñendo de tonos morados y naranjas y yo solo me sentía melancólica y rota—. Eres la mujer más fuerte que he conocido en mi vida. Hice tanto que te destruyó por dentro. No fue mi intención, pero fracturé tu alma y aun así sigues de pie con la frente en alto, como si todo lo que pasó fuera tan lejano e insignificante.
—¿Y qué gané? —pregu