Conduje directamente hacia Márquez y Asociados, el estudio jurídico donde trabajaba desde que terminé la universidad. Aquel lugar me abrió las puertas cuando todavía era una abogada recién graduada y nadie estaba dispuesto a confiarme un caso importante.Alejandro Márquez, el dueño del estudio, fue quien decidió darme una oportunidad. Después de verme ganar mis primeros juicios, comenzó a entregarme casos más grandes hasta convertirme en una de las abogadas más importantes de la firma.Siempre estaría agradecida por aquella oportunidad. Mientras mi propia familia consideraba que trabajar para ellos era mi obligación, Alejandro reconoció mi esfuerzo y me permitió construir una carrera que realmente me pertenecía.Al llegar, estacioné l frente al edificio . Cerca de la entrada reconocí al señor Méndez, el empresario que llevaba varios meses intentando comprar mi departamento.Hanna había descubierto que su exesposa vivía en el edificio de enfrente y, por lo que se comentaba entre los ad
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