Capítulo 26. Necesito un empleo.
Corporación Altamirano.—¡Qué feliz estoy por ti, Emma! —dijo Samantha, abrazando a su amiga—. Y también tenía mis dudas sobre ti, Nicolás, lo siento. Fui la primera en decirle a Emma que tuviera cuidado contigo.Nicolás soltó una carcajada corta, algo raro en él, y se encogió de hombros.—Tranquila, Samantha. Todos tienen dudas de mí, ya estoy acostumbrado a ser el malo del cuento. Pero lo importante es que Emma ya sabe quién soy en realidad.Emma sonrió, recostando la cabeza en el pecho de él. Se sentía en las nubes.—Bueno —suspiró Samantha, jugando un poco con la correa de su bolso—. La verdad es que también vine por aquí para ver si me ayudaban a conseguir un empleo. Es que me despidieron, mi antiguo jefe era un idiota, lo mandé al demonio y ahora estoy desesperada por pagar el alquiler.—¡Ay, amiga, no puede ser! —brincó Emma, agarrándole las manos—. Tranquila, ahorita mismo bajamos a recursos humanos y te conseguimos un buen puesto aquí en la corporación. Eres buenísima, te nec
Leer más