Regina organizó la cena formal por la recuperación de Fernanda como si se tratara de un asunto de familia y de reputación al mismo tiempo.Invitó a socios importantes, médicos cercanos a la fundación del hospital y algunos amigos antiguos de los Montenegro. No era una celebración grande, según sus propias palabras, pero Victoria sabía que en esa casa nada era pequeño cuando Regina lo dirigía.Desde temprano, Victoria coordinó con el personal.Revisó la mesa, confirmó el menú, pidió que ajustaran el número de lugares y se aseguró de que Fernanda tuviera una silla cómoda cerca de Adrián. Lo hizo porque era práctico, no porque no le doliera.En teoría, ella debía ocupar el lugar de esposa.En la práctica, ese lugar cambiaba de dueño según la necesidad de la familia.Cuando bajó al comedor, ya vestida para la cena, encontró a Regina revisando las tarjetas con los nombres de los invitados.—Victoria, justo quería hablar contigo —dijo la madre de Adrián.—¿Hay algún cambio?Regina tomó una
Leer más