CAMELLIALa luz del sol de la mañana se derramó en mi apartamento, cálida y dorada, pero no logró ahuyentar los nervios que se anudaban en mi estómago.Hoy no era un día cualquiera en el bar. Hoy es el día en que mi vida entera cambia.Estaba frente al espejo, ajustándome los tirantes de mi vestido favorito. Un azul marino suave que abrazaba mis hombros y se abría suavemente en la cintura. Lo había usado para cumpleaños, para citas que nunca recordaría, para noches que preferiría olvidar. Hoy se sentía como una armadura.Pasé los dedos por mi cabello, jalé un mechón suelto y exhalé bruscamente. Casi podía sentir el peso del día presionando sobre mi pecho, pesado e insistente. Mi teléfono vibró.—Maya —susurré antes de contestar.—Cam —su voz era aguda, preocupada y un poco suplicante—. ¿Estás segura de esto? Todavía puedes echarte para atrás, ¿sabes?Apreté el teléfono con más fuerza.—Estoy segura. Tengo que hacer esto. —Exhalé bruscamente.—Cam, es que… mira, no es solo un procedimi
Leer más