CAMELLIAXavier me miró fijamente por lo que pareció horas, si no más. Podía sentir el calor de su rabia.Luego lo pensé de nuevo.—¿Por qué nos miras así, como si te hubiéramos robado algo? —Crucé los brazos y lo miré a los ojos.Empezó a caminar hacia nosotros, un paso a la vez, como un padre a punto de disciplinar a sus hijos.—Ethan —llamó Xavier con una voz controlada.—Sí, jefe —respondió Ethan manteniéndose sereno.—¿Qué estás haciendo aquí? —Volvió a hablar Xavier parándose frente a Ethan.—Ehmm… señor….—Piensa antes de responder, Ethan —dijo Xavier de nuevo con las manos en los bolsillos. Sus manos se fueron cerrando gradualmente en puños.—Estaba aburrida así que le pedí que viniera a jugar conmigo —dije, tratando de defender a Ethan.Me sentí culpable en ese momento porque había obligado a Ethan a alejarse de su puesto, y ahora se iba a meter en problemas.—No te pregunté nada, así que cállate —dijo Xavier sin dignarse a mirarme.—No tienes derecho a decirme que me calle,
Leer más