Christopher.Me aparto de ella solo por un segundo para apagar la luz de la habitación, dejándonos aislados por completo del mundo exterior. Ahora, el único testigo es el delicado resplandor de la luz lunar que se filtra por la ventana, dibujando líneas de plata sobre las sábanas. Sé bien que la oscuridad es su refugio. Nunca me lo ha dicho, pero no necesito confesiones para entender los hechos: Alana se esconde porque teme ser vista. Y esta noche, yo no voy a profanar esa seguridad, pero sí voy a enseñarle que no tiene nada de qué ocultarse.Vuelvo a su lado al cabo de un momento, guiado por el sonido de su respiración pausada.—Ya… —toma aire, y su voz suena tan pequeña en la inmensidad del cuarto que me obliga a inclinarme más hacia ella—, estoy… ya sabes…—¿Desnuda? —completo la frase por ella, dejando que mi voz arrastre una nota divertida, mientras yo mismo termino de desvestirme.—Sí…Sonrío de lado, sintiendo cómo un calor agradable me llena el pecho. Escucharla tan tímida de
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