Christopher.
Me aparto de ella solo por un segundo para apagar la luz de la habitación, dejándonos aislados por completo del mundo exterior. Ahora, el único testigo es el delicado resplandor de la luz lunar que se filtra por la ventana, dibujando líneas de plata sobre las sábanas. Sé bien que la oscuridad es su refugio. Nunca me lo ha dicho, pero no necesito confesiones para entender los hechos: Alana se esconde porque teme ser vista. Y esta noche, yo no voy a profanar esa seguridad, pero sí vo