Anastasia.Suspiré en cuanto nos separamos.Nos miramos. Noté mandíbula tensarse. Sus ojos azules intensos parecieron brillar. Sus labios se entreabrieron un poco, pero no dijo nada; con una mano en mi cintura, me guio hacia las escaleras arriba.Cada paso que daba se sentía urgente, pero también tembloroso, por mi necesidad de ser tomada por él y el miedo que persistía.Llegamos al pasillo, lo miré, él me barrió con la mirada, y me indició con la cabeza la puerta a la derecha.Mis dudas iban y venían, pero no podía detenerme.Ambos caminamos hasta allí. Su agarre en mi cintura se apretó justo cuando entramos.Era una habitación enorme, y… No me dio tiempo de seguir viéndola, porque todo se volvió oscuro al apagar la luz. Me ericé cuando me di cuenta de que ni siquiera había una ventana, cualquier cosa para verlo o…—Confía en mí.Su voz grave pero electrizante me hizo jadear.Confiar en un hombre… De nuevo. Pero esta vez, alguien desconocido, alguien en el que no guardaba esperanzas
Leer más