EmmaAún recordaba a esos hombres entrando en casa, el odio en sus voces, en sus miradas, como si yo fuese un enemigo al que debía exterminar.¿Qué mal les hice?El dolor recorrerme, el miedo a saber que iba a morir, me pasaron tantas cosas por la cabeza en fracción de segundos que luego se convertían en nada, porque solo existía el dolor, uno tan grande, pero tan grande, que me hacía olvidar todo lo demás y hacerme desear la muerte.Mi muerte.Mientras agonizaba, no voy a negar que también Dominic estuvo en mis pensamientos, pero no ese Dominic Alfa y señor de todo allí, sino el que conocí, al que amé, ese que me dio su tiempo, su amor, su pasión, su compañía. No esa mirada fría que me despreciaba para irse a los brazos de otra, no ese Dominic que me sacó de sus dominios a pesar de saber lo que iba a pasar conmigo.Incluso pensé en Magnus, me pregunté si él sabía que yo iba a morir y por un segundo deseé que no se preocupara, no quería que Dominic lo dañara otra vez, pero en lo más h
Leer más