Obedezco y tomo asiento, sintiendo cómo el peso del mundo sigue apoyado sobre mis hombros, aunque por un instante, hay un respiro en la tensión que me oprime el pecho.—Pequeña, no hablé con nadie y desaparecí del radar después de que pasó todo, porque cuando Robert se llevó a tu padre, lo llevó con mi esposa, quien había curado sus heridas y luego fue hospitalizado en una de nuestras clínicas. He estado cuidandolo desde entonces.No entiendo. Recuerdo que Robert Moore, el amigo de mi padre, se llevó a mi padre en una SUV, me pidió que me fuera, que mi padre me había dado instrucciones… y Cillian cargó el cuerpo de Peter y también se fue, como si el diablo los persiguiera. La memoria de aquel caos me hace sentir un nudo en el estómago, el aire parece más denso, pesado.—Barbara, tu padre no está muerto. El hijo de perra es tan duro que sobrevivió a los disparos después de pelearse con la parca. Peter le disparó, sí. Pero no quiso asesinarlo, solo herirlo. De haberlo hecho, tu padre ha
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