A Xander un dolor punzante lo obligó a abrir los ojos. Le costó un esfuerzo enorme separar los párpados y, cuando se encontró con un entorno desconocido, parpadeó dos veces. ¿Dónde estaba?Se incorporó lentamente, apoyando los codos en el colchón, y entonces vino lo peor. Al girar la cabeza, el corazón le dio un vuelco. Claudia estaba allí, dormida a su lado, completamente desnuda entre las sábanas revueltas.Se quedó paralizado, con la respiración contenida. ¿Qué demonios era esto?Se pasó una mano por el rostro, desesperado, tratando de forzar a su cerebro, sintiendo que se asfixiaba ante la sola posibilidad de haberse acostado con ella. Su mente era un caos. Recordaba su oficina... el whisky... y luego, la llamada. La voz histérica de Claudia pidiendo ayuda llegó a su memoria. Recordaba también haber entrado al hotel, recordaba el vaso de agua en la entrada... y luego a una Claudia demente abalanzándose sobre sí. Pero después de eso, nada.Una oleada de pánico y repulsión lo sacudi
Leer más