Elena acababa de salir del registro civil con una nueva identificación en mano cuando recibió una llamada del abogado de Brandon:
—Señora, le llamo para informarle que el tribunal ha fijado la fecha. El juicio contra la señorita Carlotta Bianchi y Evans Miller está pautado para mañana a primera hora. Es indispensable su presencia.
—De acuerdo —respondió, recordando a aquel par de víboras que finalmente recibirían lo merecido por sus actos—. Estaré allí.
Luego de colgar, quiso comunicarse con su