A Xander un dolor punzante lo obligó a abrir los ojos. Le costó un esfuerzo enorme separar los párpados y, cuando se encontró con un entorno desconocido, parpadeó dos veces. ¿Dónde estaba?
Se incorporó lentamente, apoyando los codos en el colchón, y entonces vino lo peor. Al girar la cabeza, el corazón le dio un vuelco. Claudia estaba allí, dormida a su lado, completamente desnuda entre las sábanas revueltas.
Se quedó paralizado, con la respiración contenida. ¿Qué demonios era esto?
Se pasó una