Al salir del hospital, Xander no contempló otra opción que no fuera su oficina. Cuando no estaba en un hotel, dormía allí, así que había muchas de sus pertenencias regadas por el lugar.
Su asistente ya lo esperaba. Solo ver la pila de carpetas que la mujer sostenía en la mano le hizo palpitar la cabeza de nuevo. Pero era esto o sumergirse otra vez en el alcohol, por lo que decidió que la alternativa más sana era ocupar su mente con trabajo. Caminó directamente a su escritorio y extendió la mano