Para muchos, el tiempo es una línea recta, pero para los soberanos del Palacio de Cristal, el tiempo se mide en los latidos de aquellos que aman. Cuando el cronista real escribió que habían pasado cinco años desde que el llanto de una niña rompió el silencio en el Norte, el mundo leyó una cifra. Pero detrás de ese número, en la capital, se gestaba la verdadera historia de cómo la corona de zafiro recuperó su brillo. Estos fueron los años en los que Caspian dejó de ser una estatua de porcelana para convertirse en un hombre, y en los que Isolde de la Fuente pasó de ser una paria a la luz del reino. 🏛️❄️🌻Era el tercer año de ese conteo de cinco. En el Norte, la pequeña Lyra, la hija de Alistair y Elowen, ya corría por los pasillos de la mansión Blackwood con sus dos años de edad y sus ojos amatista llenos de fuego. En la capital, sin embargo, el ambiente era de una dulce y tensa espera. El Festival de los Girasoles de Invierno estaba por comenzar, y este año tenía un significado espec
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