Caspian no esperó a que el sol terminara de salir. Montó a Tormenta con la misma urgencia con la que un hombre busca aire mientras se ahoga. Ya no llevaba la corona, ni la capa de terciopelo, ni las joyas que lo identificaban como el soberano del Palacio de Cristal. Vestía una túnica sencilla de cuero y una capa oscura, intentando recuperar la esencia del caballero que Isolde amó, aunque sabía que ese hombre había muerto en el salón del trono. 🐎💨
Al llegar a las tierras de la Fuente, el coraz