El eco de las puertas del Gran Salón cerrándose tras Isolde y su padre resonó como un disparo en el pecho de Caspian. El Rey permaneció inmóvil en el trono, con la mano aún temblando sobre el pergamino del embargo. La fragancia de flores silvestres que Isolde siempre llevaba consigo aún flotaba en el aire, ahora contaminada por el olor a incienso y a la humedad de las piedras del palacio. 🥀😭
—¡Fuera! —rugió Caspian, y la fuerza de su voz hizo que los candelabros vibraran. No era una orden, er