Al salir al claro central, el murmullo de la manada se convirtió en un silencio reverente.Todos estaban ahí.Hombres, mujeres, guerreros, ancianos… incluso los más jóvenes se habían acercado, curiosos, inquietos, como si algo dentro de ellos supiera que estaban a punto de presenciar un momento que quedaría grabado en la historia de la manada.El Alfa Lysander apareció primero.Su presencia imponía respeto, pero esa noche había algo distinto en él. No era solo el líder temido y respetado… era un padre.En sus brazos sostenía al pequeño cachorro.Lo cargaba con una devoción absoluta, como si protegiera el tesoro más valioso que existía. Sus manos, acostumbradas a la guerra y al mando, ahora se mostraban firmes pero delicadas.Detrás de él caminaba Luna Meissa.Su rostro irradiaba una serenidad casi sagrada. Sus ojos no se apartaban del bebé, como si cada segundo necesitara confirmar que estaba ahí, que era real.A lo lejos, entre las sombras, Lady Stelle observaba.Sus labios se curvaro
Leer más