EMELY.Tres días después de que se marcharan, Soraia y Garino están de vuelta. No es por una emergencia, sino para celebrar los 700 años de unión entre Selene y Magnus. Es una reunión pequeña, íntima, pero la cocina es un caos de actividad.Estoy ahí, en medio de la harina y los olores, junto a Soraia y Kasidy. Honestamente, no tengo mucha idea de cómo moverme entre fogones, pero Kasidy,ha tomado el mando con una seguridad que me sorprende.—Luna, no apriete tanto la masa, solo deje que el calor de sus manos haga el trabajo —me dice Kasidy, dándome un golpecito suave en los dedos—. Si la estresa, el pastel no subirá.Soraia se defiende mejor que yo, picando verduras con una agilidad envidiable.—Parece que por fin tenemos un respiro, Emely —comenta Soraia sin dejar de picar—. Quién diría que estaríamos haciendo un pastel de tres pisos después de casi morir por una daga de obsidiana.—Yo solo espero que sea comestible —respondo, tratando de seguir las instrucciones de Kasidy—. Kasidy,
Leer más