AlejandroLa oficina del hotel en Asunción se había convertido en mi centro de mando, un búnker de cristal rodeado por la caótica belleza de la capital paraguaya. Pero mi atención no estaba en Asunción, sino en el calor pegajoso y corrupto de Foz do Iguaçu.Jara había entregado el nombre: Anna Pérez.El mercenario, ahora exiliado en un piso franco en Uruguay bajo la promesa de mi recompensa, creía que había ganado. Se había tragado mi bluff del "dinero infectado" y me había dado la llave. Ahora, el desafío no era la búsqueda, sino la filtración.—Fuentes, ¿cuántas 'Anna Pérez' existen en la frontera triple?—En los registros de seguridad social, salud pública y nacimiento, hemos filtrado 4,789 coincidencias en un radio de cien kilómetros de Ciudad del Este y Foz do Iguaçu. Es un nombre común, Alejandro. Demasiado común.Me acerqué al mapa holográfico, que mostraba la Triple Frontera como un nudo de luces parpadeantes. .—Liana sacrificó diez millones de dólares para asegurar su anonim
Leer más