—Valeria —dijo, su voz baja, casi íntima en el ruidoso avión—. No estoy "bien" con eso. Estoy fascinado. Estoy completa y absolutamente... adicto a la mujer que emerge cuando rompe las reglas. La mujer que conocí era un diamante pulido, perfecto.Se inclinó, y yo me incliné hacia él, susurrando. —Eso dices ahora, pero, ¿Que pasará cuando pasen los días y te des cuenta de que nada de lo que alguna vez imaginaste que sería tu vida a mi lado ocurre? ¿No tienes miedo Adrián?...—El miedo es normal —respondió Adrián, su aliento cálido en mi oído—. Pero el miedo es solo una herramienta, no puedo convertirse en nuestro dueño. Y si, rompimos las reglas, y si, no puedo negarte que me da un poco de miedo adentrarme a este mundo que para mí también es completamente desconocido… ¿Pero sabes de que si estoy completamente seguro? Estoy seguro de que; a pesar de todo, quiero seguir conociéndote, Val. Quiero seguir mirando esos hermosos ojos marrones que se esconden detrás de esas enormes ventanas de
Ler mais