Abigail pasó la mano por el rostro de su hijo mientras él dormía tranquilo. Observó los dibujos que había hecho incluso antes de dormir.Y por primera vez en mucho tiempo, Gabriel había dibujado a los tres. No solo a ella y a él, también había dibujado a Rafael. Ella puso la mano en su corazón. Su hijo era un niño de muy buen corazón. Y ella, en el fondo sabía que iba a reconocer a Rafael muy pronto. Y no solo lo reconocería si no se ganaría su amor tan fácil, como si nunca hubieran estado lejos el uno del otro. Luego de esa discusión con Max, él volvió a irse y esta vez bastante furioso. Rafael se fue después, y a pesar de que muchas emociones habían en ese momento, ella sentía una tranquilidad inmensa de que él supiera la verdad. Le dolía perder la amistad de Max, le dolía perder a un hombre que le había ofrecido un cariño real y sincero incondicionalmente.Sonrió cuando vio un mensaje en su teléfono de parte de Rafael. Sentía como si el tiempo no hubiese pasado… como si el am
Leer más