No fue una noche distinta.Eso fue lo primero que entendí.No hubo presagios, ni temblores en la tierra, ni esa vibración baja que suele recorrer el territorio cuando algo importante está a punto de romperse. Umbra Lux respiraba igual que las noches anteriores: con cautela, con la atención repartida en demasiados puntos, con esa falsa sensación de estabilidad que se aprende después de una crisis larga.Y, aun así, algo en mí no se acomodaba.No era la ausencia de Mereth. No todavía. No era el murmullo de los corredores ni las discusiones contenidas que ya empezaban a formar pequeñas corrientes subterráneas entre los grupos. No era Syrah, aunque su sombra seguía siendo una presencia constante, silenciosa, precisa.Era Ashen.No porque hubiera hecho algo distinto.Sino porque, por primera vez en mucho tiempo, no había nada urgente que nos obligara a separarnos.Nos habíamos quedado en uno de los márgenes del campamento, donde el terreno ya había sido estabilizado y las zonas integradas
Leer más