El primer error habría sido actuar como si ya supiéramos lo suficiente.
No lo cometimos.
El día comenzó sin una señal clara de cambio, y eso fue precisamente lo que lo volvió inquietante. Umbra Lux se movía con una coordinación silenciosa que no había visto antes, como si el clan hubiera aprendido a leer una partitura invisible. Nadie pedía instrucciones explícitas, pero todos parecían entender que algo estaba en marcha. No una cacería. No una defensa. Un ejercicio de atención prolongada.
Yo no