Compláceme, Papi
—Dime todas tus fantasías, princesa.
—Quiero que me cojas, que me destroces, que me ahorques y que me uses hasta que me arruines. Quiero que me hagas gemir y llorar, y quiero dejar mojadas todas tus sábanas, papi.
El mundo de Grace se hizo pedazos la noche en que descubrió que su prometido era gay. Borracha, devastada y desesperada por olvidar, se metió en la habitación equivocada del hotel y cayó en los brazos de Apollo Reed. Un hombre de cuarenta años, endemoniadamente guapo y de corazón de piedra, que le doblaba la edad. Era todo lo que jamás debió desear. Y todo lo que nunca supo que necesitaba. Pero la realidad la golpearía con fuerza a la mañana siguiente, cuando se dio cuenta de que el hombre que le dio el primer orgasmo de su vida era su nuevo jefe.
¿Lo dejará tomarla otra vez? ¿Complacerla hasta dejarla temblando, suplicando y siendo toda suya? ¿O por fin entenderá que desear a un hombre así siempre tiene un precio?
—Buena chica. Ahora abre las piernas.