Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
La IA que Me Enseñó a Olvidarte

La IA que Me Enseñó a Olvidarte

Después de graduarme de la escuela secundaria, publiqué algo en mi threads sin pensarlo demasiado. "¿Dejar de depender de ti cuenta como haber madurado?" El comentario de Alex Trujillo, mi amigo de la infancia, apareció casi al instante: "Cuenta como motivo de celebración nacional". No entendí a qué se refería y, por puro reflejo, le envié un signo de interrogación. Tardó un buen rato en responder. "¿Sabes que todos dicen que vives pegada a mí como un chicle?" "Ya terminamos la secundaria. No tienes por qué seguir detrás de mí todos los días". "Aprende a valerte por ti misma. En la universidad nadie va a tolerar a una niña mimada que no sabe hacer nada sola". Después, me envió un archivo de instalación. "Si necesitas algo, pregúntale a una IA. Te servirá más que depender de mí". Y así, Alex, que me había cuidado durante doce años, me dejó en manos de una aplicación de inteligencia artificial que, según él, había conseguido a través de un estudiante de ingeniería de software que conocía. Me quedé inmóvil durante mucho tiempo. Al final, descargué el archivo.
Cuento corto · Romance
3.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Mi Madre Salvó a Mi Gemela y Me Dejó Morir

Mi Madre Salvó a Mi Gemela y Me Dejó Morir

En nuestro pueblo había una vieja costumbre. Cuando una familia tenía gemelas, la mayor debía recibir el castigo para que la menor aprendiera al verla sufrir. Solo así, decían, podían educarlas bien y lograr que ambas crecieran sanas y salvas. Yo nací cuatro minutos antes que Anita Rojas, mi hermana, así que me tocó servir de escarmiento. Cuando ella se escapó para nadar en el río, mamá no la reprendió. En cambio, me sujetó de la cabeza y me hundió una y otra vez en el agua. Solo me soltó cuando Anita, aterrada y entre lágrimas, prometió que nunca volvería al río. Otra vez, Anita se olvidó de poner a cocer la pasta. Cuando mamá regresó del trabajo y vio que seguía cruda, me puso un plato delante. —Cómetela toda. No dejes nada. La pasta cruda me lastimó la boca hasta hacerme sangrar. Durante todo ese tiempo, mamá no apartó la vista de Anita. Cuando por fin la vio llorar, retiró el plato, satisfecha. Durante dieciséis años, serví de escarmiento. Hasta que una alerta roja por huracán obligó a evacuar todo el pueblo en plena noche. Anita, que se había quedado pasando el rato con sus compañeros hasta muy tarde, regresó empapada y sonriente, como si nada hubiera pasado.
Cuento corto · Drama Realista
3.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Fragancia criminal

Fragancia criminal

Jaime Garza Autor
¡Culpable! Nassar no opone resistencia; es condenado a morir en la silla éctrica. Contrario a lo imaginas, su martirio no acaba ahí. autor lo deja alma en pena. Lo obliga a acompañ en las etapas más significativas de su vida; de niño a adolescente, de adolescente a pequeño adulto, y de pequeño adulto a ese último paso que no pudo dar. Entonces se da cuenta de que nada fue casualidad… Acompaña a Jaime Garza en ésta peculiar novela donde nos demostrará que las apariencias engañan, en ocasiones confunden, y solo algunas veces aciertan.
Misterio/Thriller
3.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
Divorciarme junto con mi hermana gemela

Divorciarme junto con mi hermana gemela

Me casé al mismo tiempo que mi hermana gemela con los hermanos gemelos de una familia mafiosa. Ella se casó con Leo, el mayor, un juez federal, mientras que yo me casé con Sam, el menor, un cirujano. Cuando estaba hospitalizada para cuidar mi embarazo, unos secuestradores me raptaron para pedir rescate. Usaron mi celular para llamar a mi esposo Sam… ¡treinta y dos veces! Y él rechazó todas y cada una de las llamadas. Enfurecido, el secuestrador me golpeó el vientre con un bate de béisbol para desquitarse. Yo traté de proteger a mi bebé… pero, aun así, lo perdí. La última vez que llamaron a Sam, él contestó furioso y gritó: —¡Ana casi pierde al bebé! Solo la acompañé a un chequeo, ¿puedes dejar de intentar llamar mi atención? Al ver que no conseguiría el rescate, el secuestrador me amarró de pies y manos y me arrojó a la alberca antes de huir. Cuando estaba a punto de morir ahogada, mi hermana llegó a salvarme. Al verme así, sangrando y al borde de la muerte, llamó de inmediato a su esposo, el juez. Pero lo único que recibió fue un mensaje de voz frío y distante: —Estoy castigando al culpable de que Ana casi perdiera a su bebé. No me molestes. Cuando intentó llamar a la policía, su celular ya no tenía batería. No tuvo más remedio que llevarme en coche. Pero, en el camino, cayó una tormenta de nieve, hubo un deslizamiento de tierra y el auto se averió, por lo que quedamos atrapadas en la montaña, temblando de frío dentro del coche. Por suerte, un guardabosques nos encontró justo a tiempo, evitando que muriésemos congeladas. Cuando desperté en el hospital, mi hermana y yo nos miramos y dijimos al mismo tiempo: —¡Tenemos que divorciarnos!
Cuento corto · Mafia
3.4K leídosCompleted
Leer
Añadido
Abandono a Mi Novio Infiel

Abandono a Mi Novio Infiel

Tras quedarme embarazada, el último deseo de mi madre, gravemente enferma, fue presenciar mi boda. Después rogarle durante 99 días a mi novio, William Jones, finalmente accedió, aunque yo apenas podía contener la esperanza y el miedo al mismo tiempo. Pero el día de la boda, vestida con mi traje de novia, esperé en el hotel durante todo el día como quien aguarda un milagro que nunca llega. Nunca apareció. La cruel verdad se reveló a la luz cuando alguien descubrió en las redes sociales una foto de su certificado de matrimonio...¡que había publicado un mes antes! Resultó que, un mes antes, ya se había casado con su amiga de la infancia, Carolina Aston. Al enterarse de la noticia, mi madre sufrió una crisis que, lamentablemente, la llevó a la muerte. William me envió un mensaje: “Lo siento, cariño. Carolina se ha torcido el tobillo y tengo que cuidarla.” “¿Qué te parece si volvemos a celebrar la boda el mes que viene? Esta vez te compensaré como te mereces.” Un mes después, William preparó una boda lujosa y grandiosa, esperándome en el hotel con un traje de alta costura. Pero lo único que recibió fue mi informe de aborto, un recordatorio frío y cruel de la traición. En el reverso del informe, solo había una frase: —William, adiós para siempre.
Cuento corto · Romance
3.7K leídosCompleted
Leer
Añadido
Renací para Recuperar Mi Nombre

Renací para Recuperar Mi Nombre

Me echaron de la empresa y regresé a mi pueblo. Todos los días acompañaba a mi abuelita, Elena Olvera, a jugar al dominó. Hasta que de pronto, toda mi familia se volvió loca, buscándome por todas partes. Y todo, solo porque la estrella del diseño de joyas de la familia, mi hermana menor, Ariadna Reyes, ya no había podido dibujar ni un solo boceto desde que yo me fui. En mi vida pasada, durante el Concurso Nacional de Diseño de Joyería, Ariadna siempre lograba presentar un diseño exactamente igual al mío antes que yo. Todos pensaban que yo era la que copiaba. Incluso mi propia familia salió a defenderla y a declarar en su favor. La empresa también decidió que yo carecía de ética profesional, que había plagiado sus diseños y que había dañado la reputación de la marca. En el acto me despidieron y me exigieron pagar una indemnización enorme. Mi familia, viéndome como un estorbo, me echó de la casa. Bajo el peso de la opinión pública y de la traición de mi propia sangre, me hundí en una depresión. Un día, mientras caminaba por la calle, un fan tóxico de Ariadna me atropelló y morí. Antes de que mi conciencia se desvaneciera, nunca llegué a entender por qué Ariadna siempre podía adelantarse y dibujar un diseño exactamente igual al mío. Cuando volví a abrir los ojos, ya había regresado al día anterior al Concurso Nacional de Diseño de Joyería.
Cuento corto · Drama Realista
3.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Cuando Se Agotan Las Campánulas Globo, La Primavera Pierde Su Color

Cuando Se Agotan Las Campánulas Globo, La Primavera Pierde Su Color

El día de mi cumpleaños, mi novio de seis años le pidió matrimonio a su amor de toda la vida. Lo que habíamos sentido dejó de existir. Recuperé la lucidez, me aparté y elegí salir de esa relación para asumir el matrimonio arreglado por mi familia…
Cuento corto · Romance
3.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Después de la Muerte de Mi Hijo, Renuncié al Título de Luna

Después de la Muerte de Mi Hijo, Renuncié al Título de Luna

Bajo la luz fría de la luna llena, mi compañero, el Alfa Esteban, no se presentó al ensayo de la ceremonia de mayoría de edad de nuestro hijo. ¿La razón? Su amante Omega, Sofía, estaba en celo. Pero en durante la verdadera ceremonia, nuestro hijo César fue emboscado por una manada rival. Cuando escuché la noticia, César había recibido un disparo. Estaba muerto, tendido en un charco de su propia sangre. Me desplomé junto a él, hecha pedazos, como si mi alma se hubiera roto en mil trozos, cuando la voz de Esteban, fingiendo una disculpa, llegó a través del enlace mental. —Lo siento, Sofía me necesita. Estoy seguro de que César puede encargarse de las cosas. Solo asegúrate de que César descanse temprano, no dejes que corra y arruine la celebración de mañana. Miré el cuerpo destrozado de mi hijo, mi voz temblaba, —Ya no correrá a ninguna parte. —Bien —dijo Esteban, sonando complacido—. El linaje de Sofía es más puro. Ella está mejor capacitada para dar a la Manada Piedra herederos fuertes. Deberías entenderlo. Corté el enlace. Después de entregar el cuerpo de mi hijo a las llamas, encontré el ritual secreto para romper un vínculo de pareja y contacté a un lobo con el que no hablaba en mucho, mucho tiempo. —Las protecciones territoriales de la Manada Piedra están caídas. Ya no hay barreras. Haz lo que viniste a hacer.
Cuento corto · Hombres Lobo
3.8K leídosCompleted
Leer
Añadido
Donde el alma se rompe

Donde el alma se rompe

Los papás de mi esposo fueron llevados de urgencia al hospital tras ser picados por un ejemplar desconocido de una avispa reina. Sin perder tiempo, corrí al Instituto de Entomología a buscar ayuda del director, mi propio esposo, para que apoyara a los médicos con el diagnóstico. Pero él le ordenó al guardia que no me dejara pasar. —Después del trabajo no atiendo nada que tenga que ver con el laboratorio. La mamá de Juli está enferma y tengo que ir a cuidarla. Intenté darle el papel donde se explicaba que sus papás estaban graves, pero me lo arrancó de las manos y lo rompió sin pensarlo dos veces. —Todos los días se muere gente. ¿Qué pasa si también se mueren mis padres? Cuando mis suegros murieron, presenté una demanda contra Juliette Dubois, quien había tirado a propósito el nido de avispas. Después varios días desaparecido, Alain Moreau, mi esposo, apareció de la nada en el juicio como «experto», presentando documentos falsos para defender a Juliette. Cuando tomé la decisión de irme del país, Alain se descontroló de rabia. —¿Y qué me importa que hayan muerto? ¿Acaso no puedo descansar un poco después de estar todo el día trabajando? ¿Y todavía quieres arrastrar a Juli a tus problemas? Como tu familia se fue a la ruina, ¿ahora quieres joder la de los demás? Eres un fastidio. ¡Gente como tú merece perder a sus padres y mucho más! Cuando vi su cara torcida por el rencor y la rabia, entendí algo de golpe. Él todavía no sabía... que se había quedado solo, que ahora era un huérfano.
Cuento corto · Romance
3.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
No más tu falso amor ni ser la sustituta de Luna

No más tu falso amor ni ser la sustituta de Luna

Soy la Omega que el Alfa Carlos recogió de una zona de exilio en la frontera. Después de convertirnos en pareja, me colmó de cariño sin importarle lo que pensaran los demás. Todos decían que el frío y temido Alfa Carlos tenía a una Omega vagabunda en la palma de su mano, desafiando la voluntad de la Diosa Luna. Yo también llegué a pensar que me amaba tanto, que no podía evitar proclamarle al mundo entero su devoción por mí. Hasta que un día, por casualidad, escuché su conversación con su asistente: —Como Alfa del Este, con diez manadas bajo mi mando y tantos enemigos al acecho, si no convierto a Margarita en mi punto débil, en mi única debilidad aparente, ¿cómo voy a garantizar la seguridad de Fiona? Resulta que todas las heridas que sufrí por él… no fueron más que una burla. Si es así, dejaré de ser la Luna del Este. El último día del conteo regresivo, marqué un número: —Acepto su invitación. Estoy dispuesta a ir a la zona fronteriza para realizar investigaciones de hierbas durante los próximos diez años... Cuando descubrió que me había ido, Carlos llegó con los ojos enrojecidos, tragándose su orgullo. —Margarita... ¿de verdad vas a dejarme?
Cuento corto · Hombres Lobo
3.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
1
...
3031323334
...
50
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP