CAPÍTULO 57.
Kael ya no estaba en la reserva. Tenía asuntos pendientes en el hospital, responsabilidades que no podía descuidar pese a todo lo que ocurría a su alrededor. Sin embargo, sabía que no tardaría en resolverlos. En cuanto lo hiciera, se concentraría por completo en preparar una defensa sólida, en anticiparse al posible ataque de Dorian. No podía permitirse más pérdidas. No esta vez. Pero a Lina no la había vuelto a ver. Ni una palabra. Ni una mirada.
Junto con su ausencia, había dejado una orden