sin ninguna mala intención.
Poco a poco fueron llegando los invitados, todos iban directo a saludar a Fabricio, también le daban las felicitaciones por el cumpleaños número 25.
Mientras que Micaela no paraba de alardear, cada una de las damas con las que platicaba le recalcaba lo imposible que es conseguir una reservación en tan lujoso hotel, además de lo excesivamente caro.
La señora camina con pasos delicados y con la frente muy en alto. Le gustaba que todos apreciaran su belleza y que notaran su posición en la alta s