Tras el comentario de Luis, Yeimy sacudió la cabeza y añadió. —¡Es como escucharte hablar, cada día acoge más cosas de ti! Sí, sigue así, dentro de poco será tu clon.
—¡No me importaría! Ángel siguió a su sobrino hasta la mesa, y justo cuando bajaba las escaleras, leyó un mensaje que le llegó, y su semblante cambió por completo. Antes de tomar asiento le sirvió un vaso de leche a Luis.
—¡Como dije, hoy no iré a la oficina, y no pensaba salir, pero acabo de recordar que tengo un pendiente, así