—Quiero celebrar que por fin se hizo justicia, Juana, vamos a preparar una cena deliciosa.
Juana tomaba nota de todo lo necesario y sonrió al oír que Robert estaba invitado a la comida.
—Las cosas entre ustedes van avanzando.
—Él es un buen hombre y además yo necesito amar y ser amada.
En sus ojos se veía un brillo de ilusión al mencionar esas palabras.
Juntas prepararon la comida con mucho esmero y la invitación fue muy bien recibida por Robert.
—¿Esta noche? Sí, por supuesto, con mucho gusto