Pasó un mes desde que Gerard y yo fuimos a la clínica a que me quitaran los puntos del vientre, sintiendo al salir que en esa clínica quedaba algo más que los puntos, me dolía el corazón, recordando que por un tumor que nunca supe. Lo había hecho, perdí a mi bebé hace unas semanas, pero cuando nos acercábamos a donde Gerard estacionó el auto, respiré hondo dejando atrás mi dolor.
Una noche después de acostar a nuestra pequeña y contarle un cuento hasta que se durmió, Gerard y yo fuimos a la sa