Cuando Alicia regresó al dormitorio con el florero que le dejaron las enfermeras y el ramo de flores adentro con agua, no entró sola sino que mi esposo y mi hija entraron al mismo tiempo que ella, cuando mi esposo vio quién estaba en la habitación conmigo. y sentados en el costado de mi cama, Gerard y Liam se miraron a los ojos muy serios, Liam inmediatamente se levantó, dándole la mano a mi esposo, Gerard también se la dio para saludar a los dos hombres.
—Lamento mucho lo de tu hijo, solo vin